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Tomate Frito Casero

El tomate frito es una de las salsas más utilizadas a nivel mundial. Presenta la ventaja de que combina con carne y con pescado e incluso puede servir de base para la elaboración de diversas preparaciones culinarias. Por este motivo, te vamos a enseñar cómo prepararla de manera adecuada.

 

La ventaja del tomate frito casero es que tienes un control total sobre cada uno de los ingredientes que utilizas. Las variedades comerciales a menudo contienen azúcar o aditivos, lo que puede empañar su valor nutricional. Podrían ser negativas para la salud si se consumen con regularidad. Con la receta que te vamos a presentar no tendrás este problema.

 

Propiedades del tomate
Antes de entrar de lleno con la receta, es importante que conozcas algunas de las propiedades del tomate. Este vegetal contiene un fitonutriente en su composición, el licopeno, capaz de generar un efecto positivo. De acuerdo con un estudio publicado en la revista Atherosclerosis, la ingesta regular de licopeno es capaz de proteger frente al desarrollo de ciertas patologías cardiovasculares. Esta sustancia es una variedad de caroteno que le otorga el color rojo al producto.

 

Por otra parte, el tomate destaca por contener vitamina A, un nutriente que ha demostrado ser esencial a la hora de prevenir la degeneración macular del ojo. De este modo, se reducen los problemas de visión. Por si fuese poco, también participa en la cicatrización de las heridas y en el mantenimiento de la salud hepática.

 

Receta de tomate frito casero

Para la elaboración de esta salsa tendrás que contar con los siguientes ingredientes.

 

Ingredientes

2 a 3 kilogramos de tomates maduros.

2 pimientos rojos.

1 pimiento verde.

2 dientes de ajo.

4 cebollas.

Sal.

Pimienta.

1 cucharadita de azúcar.

100 mililitros de aceite de oliva virgen extra.

 

Modo de preparación

El primer paso es lavar bien todas las hortalizas, para de este modo asegurarnos que se eliminan los restos de pesticidas que puedan permanecer en la superficie. Acto seguido se pelan y se cortan las cebollas y el ajo para la elaboración de un sofrito. Será necesario utilizar el aceite de oliva virgen extra para darle una alta calidad a la preparación.

 

Una vez que están en la olla las cebollas, los ajos y el aceite, se cocina a fuego medio durante al menos 15 minutos hasta observar un ligero color tostado en la parte superior de los vegetales. Ten en cuenta que este toque tostado permitirá aportar algo de dulzor, lo que reducirá la necesidad de añadir azúcar.

 

Al tiempo que el sofrito coge su punto, es necesario cortar los pimientos en trozos bastos para añadirlos a la olla junto con los tomates, elevando el fuego a la máxima potencia. Es necesario remover durante unos minutos para evitar que las hortalizas se quemen y para que se junten los sabores.

 

La cocción de la salsa es fundamental

Una vez que las hortalizas empiezan a soltar líquido, ya se puede bajar la potencia del fuego. En este momento, incluso se podría valorar la opción de introducir alguna especia para aportar un toque distinto. Tanto el laurel como el orégano son dos buenas opciones. Una vez reducido el fuego, hay que dejar que la salsa se cocine sin remover durante al menos 30 minutos.

 

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