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Jackie Agudelo, historia de una pandemia

Jackie Agudelo, directora de United Community Center de Westchester en New Rochelle, nos relata su experiencia directa con el virus Covid-19.

Su vivencia transmite fortaleza, amor familiar, y una fuerte convicción religiosa. Estos elementos han sido claves para la superación de su enfermedad.

¿Quién es Jackie Agudelo?
Jackie Agudelo es fundadora y directora ejecutiva de United Community Center de Westchester (UCCW), con sede en New Rochelle, NY. El centro, fundado en abril de 2005, se encarga de servir a la comunidad con la ayuda de voluntarios. Entre los servicios que ofrece este centro se encuentran programas de asistencia legal para inmigrantes, servicios sociales, formación educativa, y servicios de salud y bienestar. A través de las diversas actividades que Jackie y su equipo ofrecen, se logra empoderar a la comunidad para mejorar sus vidas. De esta manera, quienes acceden al centro disponen de servicios y recursos que les ayudarán a integrarse en la comunidad, generando autonomía económica, junto a un bienestar sanitario, educativo y cultural, indispensables para alcanzar una vida próspera en los Estados Unidos. Jackie, quien se dedica a la filantropía por convicción, asegura que la mejor forma de lograr estos objetivos es a través del trabajo en grupo, que lleva a cabo con su equipo de colaboradores y voluntarios.

Vivir de cerca la enfermedad del Covid-19
La ciudad de New Rochelle fue la primera en recibir el impacto del virus en los Estados Unidos, y una de
las zonas de la ciudad estaba cerrada. Por aquellos días, la líder comunitaria se encontraba realizando una de las actividades del centro: la distribución de alimentos para los más necesitados. Durante esos días comenzó a sentirse mal. Sus primeros síntomas fueron los escalofríos, por lo que decidió quedarse en casa. A los pocos días, se sumaron dolores musculares intensos.
Dado que nunca antes había sentido dolores tan fuertes, Jackie decidió comunicarse son su médico, quien le recetó un antidolorífico. Jackie, quien vive con su hijo de 15 años, sintió miedo al principio, debido a la escasez de información. Sin embargo, sus dos hijos mayores la ayudaron, por lo que se informaron e hicieron que Jackie se alimentara correctamente. La dieta consistió en alimentos con alto contenido de vitamina C, los cuales potenciaron su sistema inmunológico. Otros síntomas que Jackie manifestó fueron el desánimo y un fuerte dolor en los pulmones. A pesar de que su médico le recetó antibióticos, Jackie se valió también de remedios caseros, empleando ingredientes como el jengibre y el eucalipto.

Otra precaución adoptada por Jackie consistió en permanecer en su habitación durante todo el tiempo que estuvo enferma. Su hijo mayor se encargó de desinfectar todo, mientras que ella estableció horarios de aseo personal, para no contagiar al resto de su familia. Jackie nos relata que su aislamiento duró 36 días, y que durante ese lapso los cuidados caseros, el amor de su familia, y su fe religiosa fueron los mejores remedios para superar la enfermedad.

De vuelta a la normalidad
Una vez superado el contagio, varias organizaciones contactaron a Jackie con la finalidad de que donara plasma. Lo cierto es que aunque Jackie puede ayudar a otros, los especialistas no pueden asegurar si existe riesgo de un nuevo contagio. Jackie regresó a lo que más le apasiona, su trabajo. La guardia civil se encargó de desinfectar el lugar de trabajo, y desde hace dos semanas Jackie se reincorporó plenamente a sus actividades. Sin embargo, ante la situación de emergencia, el centro ha disminuido la prestación de algunos servicios, aunque proporciona ayuda por teléfono e internet. En cuanto a la ayuda de alimentos, el centro sigue con sus funciones de rutina, enfocándose en los casos urgentes. El centro se concentra en las ayudas de los casos de
deportaciones, asilos, desalojos, y en solucionar los problemas de inmigrantes que no tienen donde llegar.

Después de haber pasado por esta experiencia, Jackie ha estado siguiendo una alimentación
nutritiva, además de ingerir vitaminas. Parte de su régimen especial ha consistido en reforzar su fe en Dios. Cuando le preguntamos qué nos recomienda ante una situación como esta, Jackie nos responde que lo mejor que podemos hacer es llamar a nuestro médico de cabecera tan pronto como experimentemos los síntomas del Covid-19, y no dejarnos influenciar por todo lo que está en las redes. Si algo necesitamos aprender de esta emprendedora es hacer lo que nos hace felices, y mirar siempre hacia adelante.

 

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