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Cuando los intereses creados nos roban la paz

Ante los violentos y exacerbados acontecimientos en diferentes países de latinoamérica, ocasionados por un supuesto descontento social por parte de los menos favorecidos, aparecieron grupos de ultraizquierda a propalar la idea de un proceso de balcanización en la región. En este contexto, encontramos a quienes les complace generar confusión para sostener sus ideologías. Tal es el caso del periodista y fundador de Telesur -canal estatal venezolano-, Aram Aharonian.

 

El comunicólogo uruguayo sostiene que la causa principal de esto sería la “perversa” intención de la derecha y los neoliberales de apropiarse de la vasta riqueza natural y mineral de los países que conforman el llamado Cono Sur. Sin dudas que el subsuelo de esta región no solo es codiciada por organizaciones de “derecha” sino también por grupos de ultraizquierda como el Foro de Sao Paulo quienes hace tiempo pusieron los ojos sobre las riquezas de esa región que cuenta con una superficie total de 4,538,505 km² y está conformada por ricos y extensos territorios de Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay, Uruguay y tres estados de Brasil como Paraná, Rio Grande do Sul y Santa Catarina.

 

¿Pero qué es lo que poseen estos territorios que tantos los pretenden? Pues, en cada uno de estos países latinoamericanos se encuentran los más grandes yacimientos de litio – especialmente en Bolivia-, de bórax, cobre, estaño, oro, plata, plomo y salitre en el Norte Grande chileno y en el Noroeste argentino; así como en las proximidades de toda la región andina y preandina donde predominan los yacimientos de uranio. Además de las importantes reservas de gas natural en territorios de Chile y Argentina. En esta última, se encuentra la tercera reserva de gas más grande del planeta y la codiciada riqueza petrolera de la Patagonia Argentina. Sin duda alguna, los recursos naturales y minerales de América Latina no se limitan solo a estos países, sino también se extienden a Colombia, Venezuela, Perú, Brasil, y otros pueblos que conforman la geografía Sudamericana. Sin embargo y volviendo al término balcanización hay que explicar que de acuerdo con el diccionario de la Real Academia Española, esa palabra corresponde a una terminología geopolítica que se usa para describir el proceso de fragmentación o división de una región o estado en partes o en estados más pequeños que por lo general son hostiles y no cooperan entre sí. El origen de esta palabra surgió a raíz de los conflictos en la Península Balcánica ocurridos en el siglo XX y está vinculada directamente con las guerras de los Balcanes y el término se reafirmó con las guerras yugoslavas. Teniendo en cuenta esta definición podemos afirmar que la misma no se aplica a ningún país latinoamericano, ya que Bolivia, Ecuador, Chile y Argentina no son estados hostiles entre sí y tampoco están enemistados por lo tanto no se puede aducir esta “balcanización” a las provincias de esos países en cuestión ya que son estados soberanos

organizados y poseen una constitución e intentan respetarla. 

 

Existen vastas pruebas que corroboran estas afirmaciones y están al alcance de todos en sendos artículos periodísticos publicados en diferentes medios informativos del mundo: el diario online La Gran Época del 28 de Octubre de 2019 en un artículo escrito por la periodista Sabrina Martin afirma que “fuentes de Inteligencia policial en Chile confirmaron la participación de ciudadanos cubanos y venezolanos en las manifestaciones de ese país; una muestra más de la participación de la izquierda en las acciones de desestabilización de la región, tal y como sucedió en Ecuador”.

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