>> Ediciones Anteriores

El Magazine de la comunidad Hispana

¡Exorciza tu guardarropa!

Por Jessica Leguizamón

Estos días en los que pasamos más tiempo en casa son perfectos para sacar demonios. Los más temibles se encuentran en nuestro clóset, tal como cuando éramos pequeñas, y hay algunos más peligrosos alojados en nuestro interior.

 

 

La moda muestra quiénes somos ante el mundo, que queremos decirle y lo más importante cómo nos sentimos por dentro y con respecto a él, por esto un exorcismo periódico es justo y necesario.

Si analizas cómo han empezado los peores días de tu vida, antes de la pandemia y muy seguramente ahora si estás de regreso a la presencialidad, van a pasar por tu cabeza las imágenes en las que saltas de la cama apurada, porque no sonó la alarma o porque simplemente la apagaste para dormir cinco minutos, que se convirtieron en media hora tarde para llegar a tu trabajo, vas a verte parada frente a tu armario durante media hora más viendo un montón de “no tengo qué ponerme”, terminaste disfrazándote con lo primero que viste, saliste corriendo sintiéndote totalmente insegura y tuviste el peor día de tu vida gracias a tu demoníaco guardarropa.

 

Y es que nuestro armario aunque parezca para muchos un espacio superficial, no lo es, es un espacio que refleja nuestra propia alma y contiene nuestros mejores y peores recuerdos, situaciones que no hemos querido soltar, sueños, tesoros, personas y uno que otro demonio.

Lo anterior hace indispensable tomarnos el tiempo no sólo de limpiarlo, sino literalmente de purgarlo, de hacer una sincera desintoxicación de nuestro propio ser reflejado en este espacio.

La pandemia nos ha traído nuevas perspectivas, prioridades, y ese cambio de visión es justo la actitud valiente y combativa que necesitamos para exorcizarnos.

 

Para darle orden al asunto, hagámoslo por pasos:

Paso número 1: Enfrenta al enemigo

Destina un fin de semana entero para hacer dicha limpieza, vas a darte cuenta que este proceso va a tardar más de lo esperado, pues uno no limpia el alma en una hora, ponte algo lindo y cómodo, esas pijamas hermosas, estampadas y en satín que están tan de moda, son una buena opción, hay que ponernos algo que aunque  lo usemos para estar en casa, nos haga sentir lindas y seguras de nosotras mismas.

 

Haber durado tanto tiempo sin salir nos hace pensar que no es necesario arreglarnos, ni limpiar nuestro clóset momificado por la pandemia y nuestros actuales atuendos se podrían definir en la categoría de cualquier trapo viejo y holgado, y normalmente está holgades no corresponde al diseño, sino a que es probablemente tres tallas más que la nuestra, porque pertenecía a nuestro ex novio y poéticamente, aún huele a él.

 

Deja de recordar y recógete el pelo, destapa una botella de tu trago favorito, sí, es necesaria la botella entera, pon tu música favorita a todo volumen, ármate de bolsas negras de basura y párate firmemente  y con seguridad frente al enemigo, vas a ver que al finalizar este paso a paso, este monstruo despiadado se va a convertir en tu mejor amigo como siempre debió ser.

 

Paso número 2: Matando demonios

Saca todo y ordénalo, pantalones, faldas, vestidos, chaquetas, accesorios, pijamas, tapabocas, todo, esto último es de vital importancia ya que seguramente tenemos los primeros tapabocas que compramos y que no combinan con nada, no puedes limpiar si no ves lo que tienes. Empieza por sacar aparte aquellas cosas que aunque te gusten sabes que ya están desgastadas, en ocasiones usamos cosas que aunque sabemos que el tiempo les ha pasado, pensamos que no se nota y sí se nota, la gente es muy observadora y lo más importante, si no te deshaces de cosas antiguas y maltratadas no vas a dejar que lleguen nuevas. Lo mismo para con nuestra vida, si nos seguimos aferrando a cosas del pasado, a cosas que ya no sirven, no damos cabida a nuevas cosas y mejores. Así que ese vestido que le encantaba a tu ex, esa camisa que te regaló en su primer aniversario, los zapatos que usabas cuando salían a cenar, el vestido de novia de tu primer matrimonio, tienen que irse.

 

Paso número 3: Todo vuelve

La moda es cíclica, es verdad que todo vuelve, pasa con las personas, pasa con la moda, pasa con la vida, pero cuando te llenas de prendas que estuvieron en tendencia, como animal print, camuflados, flores, pepas, rayas, es exactamente lo mismo que conservar sentimientos por tu ex esperando a que vuelva, si bien es bueno guardar bonitos recuerdos y no estar cerrado a las posibilidades, también es bueno avanzar y deshacerse del exceso. Deja sólo algunas cosas, las que más te gusten y adiós a la acumulación de prendas de temporada.

 

Paso número 4: Falsas esperanzas

Es muy importante que durante este proceso hagas un análisis concienzudo de ti misma, de cómo te ves en este momento de tu vida, qué quieres dejar atrás, quién eres y quién quieres ser y cómo tu guardarropa debe reflejar eso y te va a ayudar a conseguir lo que deseas.

Si hace algunos años eras una talla menor a la actual y guardas esas prendas esperando volver a ser la misma persona, con la misma talla, los mismos pensamientos y el mismo estilo, debes darte cuenta que esto no tiene sentido, debes avanzar y concentrarte en el presente, en quien eres ahora y quién quieres ser, así que todas estas prendas que nos ligan a un pasado supuestamente ideal, deben salir de nuestro clóset. Es bueno tener metas, pero tampoco guardes prendas que compraste pensando usar en un futuro, lo realmente importante es el ahora y cómo te sientes en este momento, trabajar en el presente para construir un mejor futuro.

 

Paso número 5: Liberación

Una vez te hayas desprendido emocional y físicamente de todas las cosas que ya no te sirven metelas rápido en las bolsas negras y sácalas, no te permitas revisar de nuevo, porque siempre tendemos a sentir nostalgia y miedo a dejar ir cosas que aunque alguna vez nos sirvieron y nos acompañaron ya no nos sirven. Aplica el mismo proceso con las personas. Aprovecha que sacaste la ropa que estorba para sacar también a las personas que no combinan contigo. El encierro también nos tuvo que revelar qué relaciones no funcionan y con quién es una tortura convivir.

 

Cuando todo está limpio, es momento de construir, renovar y fijarse en un fondo de armario exitoso. María Ximena Morcillo, profesora de la Escuela Colombiana de Imagen y Estilo, nos recomienda tener prendas clásicas que nos permitirán hacer combinaciones acertadas. Asegúrate de tener un jean sin rotos, clásico, en buen estado, una camisa y una camiseta banca, chaqueta de jean, chaqueta de cuero, esta última si para ti representa un clásico infaltable, un pantalón elegante negro, unos stilettos, unos tenis, el típico Little black dress. Teniendo esta base te vas a dar cuenta de que tu vida va a ser más sencilla, que puedes hacer combinaciones maravillosas con prendas de tenencia que te gusten y que tu guardarropa será una conexión con tus metas. 

 

Recuerda que todo en la vida debe funcionar así, una buena base con toques sorprendentes e irreverentes. 

 

Al terminar estarás un poco contenta por el alcohol, con un guardarropa y un alma limpia de demonios y lista para afrontar “la nueva normalidad” con valentía, energía positiva, bella y feliz como debe ser. Un clóset limpio debe pertenecer a una triunfadora.

Kaffury Latin Magazine - All Rights Reserved