>> Ediciones Anteriores

El Magazine de la comunidad Hispana

El Sistema

Es tiempo de hacer un alto y marcar la diferencia, podemos comenzar  con pequeños cambios dentro de nuestra familia, estamos inmersos, pero podemos aprovechar las facilidades del hoy para tenerlo bajo nuestro control y no ser más víctimas del SISTEMA.

En este tiempo son muy pocas las personas que se encuentran fuera de este gran sistema del que somos prisioneros, sólo los que se encuentran alejados de tanta tecnología, y el múltiple bombardeo de información podrían sentirse en desventaja con nosotrost, pero al final pueden tener una mejor calidad de vida.

 

Cuando leo a Salomón en el libro de Eclesiastés donde encuentro tantas verdades que pueden ser dolorosas, me pregunto cuál es el fin de tanto esfuerzo y desgaste si estamos dejando de vivir la vida abundante que Dios nos ofreció, sólo por ir tras cosas vanas y pasajeras. Eclesiastés 6: 1-3 En esta vida he visto un mal que a todos nos afecta: a veces Dios nos da mucho dinero y honores, y cumple todos nuestros deseos, pero al fin de cuentas son otros los que acaban disfrutando de todo eso.  ¡A mi me parece algo terrible y sin sentido! Podemos vivir cien años, y llegar a tener cien hijos, pero si no disfrutamos de las cosas buenas de la vida, ni tampoco nos entierran como se debe, yo digo que un niño que nace muerto ha tenido mejor suerte que nosotros.

 

 

Puede sonar duro, pero es la realidad que la gran mayoría de la población vivimos, nos encontramos encerrados en un mundo donde la escala de valores fue totalmente trastornada por el consumismo desaforado, todo se nos convirtió en tener más que en ser, por este motivo existen tantos vacíos en la sociedad actual, porque los bienes materiales, lujos, posiciones, viajes, títulos, son todos pasajeros, nos dan una satisfacción momentánea y después de obtenerlos tendremos el mismo vacío. Es triste saber que se nos olvidó disfrutar de nuestros hijos, los llevamos a un restaurante con juegos para que se entretengan con otros niños, mientras la pareja se queda en la mesa atados a su grillete llamado celular porque se nos dificulta jugar con ellos, olvidarnos de todo y tirarnos al suelo a pintar, armar, ayudándolos a salir de sus prisiones, se nos olvidó sentarnos a hablar a tomarnos un café en toda una tarde sin la tentación del celular, se nos olvidó ir al río a respirar aire puro, correr y jugar con una pelota, visitar a nuestros amigos y compartir una buena botella de vino para dispersar un poco nuestro pensamiento y salir de la rutina que nos oprime, caminar en la noche y buscar figuras en las estrellas, desconectarnos de todo nos cuesta demasiado, parece que en un día el mundo podría colapsar sino estamos ahí.  

 

Y  lo  más  doloroso  es  que  todos  nos quejamos por nuestra situación, sabemos cuál es nuestra condición, pero es la peor adicción que tenemos; el conformismo y la mentalidad de “esto es lo que me toco y así debo continuar” nos mantendrá encadenados a un sistema que nos absorbió totalmente, nos domina y no vamos solos para este abismo, sino que también llevamos de la mano a nuestros hijos y familia para que caigan en él. ECLESIASTES 1: 1-4 ¡En esta vida nada tiene sentido! ¡todo es una ilusión! Realmente en esta vida nada ganamos con tanto trabajar.  Unos nacemos y otros morimos, pero la tierra jamás cambia. Es tiempo de hacer un alto y marcar la diferencia, podemos comenzar  con pequeños cambios dentro de nuestra familia, estamos inmersos, pero podemos aprovechar las facilidades del hoy para tenerlo bajo nuestro control y no ser más víctimas del SISTEMA.

Que hay para hacer

Kaffury Latin Magazine - All Rights Reserved