Si me pasa algo, que quiero flores

Ella tiene una cara muy alargada, y él no tiene idea de lo que está pasando. Entonces el, de modo sutil le pregunta: “¿Qué pasa mi amor, qué tienes?” y ella contesta: “Nada”. Claro que la cara de la chica no miente, sus ojos están en otro lado, su mandíbula está a punto de romper un molar de tanto presionar, sus brazos cruzados en señal de protesta y un cierto tono en su voz que denota que ese “nada” no es en realidad lo que aparenta. Entonces el pregunta por segunda vez: “En serio, mi amor, ¿qué te pasa que tienes esa cara?” Y ella contesta: “Ya te dije que nada, y además ya deberías saberlo.” El pobre incauto, en una nube gris, como cuando vas pasando por una montaña con neblina y no tienes idea de si vas derecho o te sales al barranco…así mismo.

El juego dura unos minutos, y ambos ya desesperados tiran la toalla y se salen del rin de lucha libre.

A ver, queridos lectores y lectoras, si se ponen a hacer cuentas de cuántas veces han hecho esto, y lo van sumando a través de los años, casi creo que tendrán meses perdidos en el juego de “la bolita mágica” y el “adivina-adivinador”, ¿verdad que si?

¡Pues ya es hora de parar esa locura! Por favor, acuérdate de dos cosas muy importantes. La primera es que ninguna persona tiene una bola mágica, y que si la tuviera no la sabría usar. Quiero aclarar que esto no sucede solo entre un matrimonio, sucede con los novios, los amigos, entre hombres y mujeres, entre hombres con hombres, mujeres con mujeres, amigas con madres (sus madres) y cualquier combinación posible. Es una circunstancia humana. La segunda es que nadie tiene por qué estarle “atinando” a nuestros deseos, sueños, pensamientos y sentimientos. Esto se llama literalmente FALTA DE ASERTIVIDAD.

Cuando una persona no es capaz de decir lo que quiere, cuando lo quiere, a la persona indicada, en el lugar y el momento indicado, y muy importante -del modo correcto- ya sea por miedo, pena, flojera o cualquier otro motivo, esa falta de asertividad termina por destruir la relación.

Ser asertivo viene de la palabra assertus, que según el diccionario de la Real Academia Española, significa afirmar. Es una estrategia y un estilo de comunicación que nos permite decir lo que queremos de modo objetivo, consciente, directo, congruente y sobretodo respetuoso. Por favor, cuando sientas frustración por algo, trata de ser una persona asertiva. Te vas a ahorrar muchos dolores de cabeza, desilusiones y sobretodo dejarás de jugar el papel de víctima (que no conduce a nada).

Volviendo al tema inicial, vamos a practicar este ejercicio: “Mi amor, ¿qué es lo te pasa?”… y ahora tu contestas: “la razón por la cual estoy molesta es porque…” ¡y listo! Con cariño y calma, explicaste lo que pasó y nadie tuvo que adivinar la cosa equivocada. También sirve para pedir lo que uno quiere, por ejemplo, en lugar de decir: “Ya deberías saber que es nuestro aniversario y lo que quiero”, vamos a cambiarlo por: “Lo que pasa es que quiero que me compres flores, y las flores que me gustan son las gardenias.”

Por Minué Yoshida

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